El primer trimestre de 2022 las exportaciones nacionales alcanzaron a 3.037 millones de dólares, lo que representa algo más del 30% de las ventas externas de similar período del 2021, cuando se alcanzó a 2.264 millones de dólares.
Sin embargo, es necesario aclarar que este aumento en valor fue fruto del incremento de los precios en el mercado internacional y no así de mayores volúmenes comercializados. La información estadística del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) muestra que en este periodo el volumen bajó en 15% y el valor se incrementó en 28%.
No es exagerado afirmar que el efecto de la invasión de Rusia a Ucrania incidió en el alza de los precios que, en algunos casos, puede ser positivo para el país, lo que a su vez derivó en una balanza comercial positiva.
En el caso de las exportaciones de productos no tradicionales, el valor alcanzado en el primer trimestre del 2022 en comparación con el 2021, fue superior en 200 millones de dólares, pasando de 545 millones de dólares a 773 millones, superior en algo más del 30%. En estas exportaciones se tuvo incrementos tanto en valor como en volumen, impulsadas por la demanda internacional de los productos oleaginosos y sus derivados; las maderas y sus manufacturas, lo que muestra que la demanda externa es la que permitió alcanzar el superávit comercial.
Esta realidad, incontrastable, debe motivar al gobierno a reorientar el trato que otorga al sector exportador, facilitando su trabajo, suprimiendo limitaciones, abriendo mercados y mejorando la logística necesaria, para llegar a los mercados externos no solo oportunamente, sino también con precios competitivos.
El sector exportador es uno de los que más rápidamente se recupera de la pandemia de la Covid-19. Y el país aprovecharía mejor los precios internacionales altos, si tendría más reservas de gas para la exportación.
En el comercio internacional de 2021, los países con los que tuvimos superávit comercial fueron India, Japón, Colombia, Emiratos Árabes Unidos y Corea del Sur. Mientras, las relaciones deficitarias las mantuvimos con China, Brasil, Argentina, Perú y Estados Unidos.
Por productos exportados, las variaciones positivas se debieron a las ventas de la Industria Manufacturera, Extracción de Minerales, Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, Caza e Hidrocarburos.
Un reciente informe del IBCE señala que, entre enero y marzo de este año, las exportaciones e importaciones registraron un crecimiento del 31%. En términos absolutos, en comparación con similar período del 2021, las exportaciones aumentaron 725 millones de dólares, mientras que las importaciones lo hicieron en 610 millones. El saldo comercial fue un superávit de 468 millones de dólares, un 33% mayor que lo registrado en el primer trimestre de la pasada gestión.
Ante la subida de los precios internacionales de alimentos, una de las primeras reacciones del Gobierno fue prohibir la exportación de maíz y sorgo, y la posibilidad de restringir las ventas del azúcar dependerá del abastecimiento del mercado interno. Marcelo Olguín, Gerente General de los Exportadores, dijo que la medida no sería la adecuada.
Por la vía de las prohibiciones el gobierno va en contra ruta. La medida afectará a quienes traen divisas, en este caso a los exportadores.
El sector productivo insiste en su pedido al Gobierno, de aprovechar la subida de precios para elevar las exportaciones, pero el Gobierno dispuso obtener los certificados de abastecimiento, medida que está afectando a los productores de alimentos.
Estas actitudes, sumadas al contrabando de alimentos, hacen que el país no haya llegado a la seguridad alimentaria, necesaria para garantizar la provisión de alimentos para todo el país.
Las garantías que el Gobierno dé al sector privado, para seguir trabajando sin restricciones, en la actividad agropecuaria, se traducirán en seguridad alimentaria y más divisas, ambas muy necesarias para el país y su economía.
El autor es Economista, licenciado en la UMSA, doctorado Ph.D. en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina y Académico de Número de la ABCE.